1 mar. 2015

Cómo reparar una puerta envejecida por el tiempo y el uso

Las puertas de nuestra vivienda con el paso del tiempo, comienzan a desgastarse. Las bisagras, junto con otros complementos como los marcos, las manivelas y demás accesorios se van deteriorando. Y como consecuencia dan lugar a una puerta que cierra o abre mal, que roza en el suelo, que no encaja en el marco etc…
Si nuestra bisagra se ha aflojado levemente, tiene fácil solución. Primero acuña la puerta con unas cuñas finas de madera y vuelve a apretar los tornillos de las bisagras, Pero si se ha desplazado mucho a causa de un golpe o un tirón de la puerta, lo más probable es que tengas que cambiarla entera.
Si el problema persiste hay que habrá que lijar la hoja de la puerta en la zona donde roza.
Lo primero que debemos hacer es identificar donde está rozando, puede que sea en una esquina superior, o en una inferior, en el suelo, en el marco de la puerta. Una vez tengamos identificado donde roza ya podemos arreglarlo.
Para solucionarlo, lo que vamos hacer es retocar la hoja de la puerta ligeramente con una lija de grano grueso. Lijamos en la zona donde roza hasta que hayamos comido con la lija todo lo que rozaba.
Cuando lo hayamos lijado y veamos que la puerta vuelve a encajar en su sitio, le daremos otra pasada de lija pero esta vez con una de grano fino, para suavizar el tacto y quitar alguna imperfección.  Y listo ya tenemos la puerta otra vez en perfectas condiciones.
Si la parte que roza es la de abajo y no queremos sacar la puerta, podemos poner un papel de lija de grano grueso debajo de la puerta y hacer varias pasadas abriendo y cerrando la puerta hasta desgastar la zona en la que roza.
Si la puerta roza mucho, y es en el suelo, en lugar de lijarla porque nos tendríamos que comer bastante hoja de puerta, podemos intentar  subirla con unas arandelas. Para ello quitamos la puerta y ponemos una arandela en cada bisagra y volvemos a colocar la puerta para ver si sigue rozando en el suelo. Podemos poner las arandelas que queramos hasta que la puerta nos lo permita, porque llegará un momento en el que la puerta toque el marco de arriba por haberla subido demasiado.
Ya tenemos nuestra puerta restaurada, ahora puedes cambiarle las manivelas y te parecerá que la puerta es nueva .

En Dismon.es puedes encontrar un gran surtido en manivelas. Si la puerta que has arreglado es la puerta entrada, también puedes cambiar el pomo de entrada. Elige la que más se adapta a tu puerta renovada y a estrenar puertas!